
Muchas veces tendemos a compararnos con la gente que nos rodea, o los resultados que obtenemos con los que obtiene otra gente, pero ¿es eso lo correcto?
La utópica, y mas común de las respuestas es que no, no es lo correcto, pero todos acabamos haciendolo, de una manera directa, o indirecta. Si que es cierto que hay veces en las que todo te sale mal, pero deberías plantearte que hay gente que se encuentra en una situación similar, o peor que tu, y que esa gente te mira a ti pensando lo bien que te va en comparación con ellos.
Y aquí podemos apreciar la mayor de las paradojas que se pueden encontrar en un post, argumentamos que deberíamos medir nuestra felicidad en si nuestras necesidades están cubiertas, no en comparación con los demás; pero hemos empezado el post diciendo que deberíamos ser conscientes de que hay gente en una situación peor a la tuya, lo que consiste básicamente en compararse con otras personas, solo cambia la situación de dichas personas.
A lo que vamos es que podríamos intentar basar nuestra felicidad en si tenemos cubiertas nuestras necesidades primarias, y a partir de ahí, podemos ir añadiendo felicidad adicional, como si de ladrillos se tratase. Tenemos que ser capaces de lidiar con nuestros propios problemas, superarnos a nosotros mismos en todo lo que hagamos y nunca rendirse.
Aquí debajo, ponemos un video de un discurso de superación personal, realizado por el almirante estadounidense William H. McRaven, que a nuestro parecer resulta motivador en momentos difíciles, ya que insiste en la idea de nunca rendirse e intentar superarse.
Si queréis compartir algo, podéis hacérnoslo llegar en los comentarios, o por el correo de contacto, esperamos que os haya resultado útil!!
Un saludo, L.